Aventura y adrenalina se conjugan en esta actividad de turismo activo, donde el visitante no es sólo espectador, sino que vive en contacto directo con la naturaleza, cabalgando los rápidos del Río Mendoza sobre una balsa neumática acompañado por guías expertos. Los guías están capacitados profesionalmente y brindan antes de cada bajada las instrucciones correspondientes para disfrutar al máximo de esta aventura. El Río Mendoza cuenta con los niveles de dificultad III y IV, que si bien son altos, son ideales para los no experimentados.
Equipamientos: Se provee a los visitantes de cascos, chalecos salvavidas, camperas impermeables y todos los elementos necesarios para garantizar la máxima seguridad. La temporada de Rafting se inicia en el mes de Diciembre, época de mayor caudal de agua en el río, hasta principios de Abril cuando el caudal empieza a bajar y se hace dificultosa la navegación. |
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